4.3.5 Manejo de medios contaminados

 

El propósito del manejo de materiales en un sitio contaminado es el de remover el suelo contaminado para transportarlo a una planta de tratamiento o lugar de confinamiento o para preparar el sitio para su tratamiento.

Los métodos de tratamiento in situ normalmente no requieren del manejo de grandes cantidades de material sólido y ésta es su principal ventaja. Los problemas de manejo de suelos contaminados existen cuando hay que excavar y llevar la porción contaminada del suelo a la superficie para su tratamiento en el sitio o para ser transportado y tratado fuera del sitio.

Una vez que se inicia la excavación se debe cuidar que los tóxicos no se emitan al ambiente. Es necesario evitar que el aire transporte los polvos contaminados fuera de la zona de trabajo, especialmente si la excavación se está haciendo en la época de secas. También debe prevenirse el acarreo de gases y líquidos volátiles. Esto se puede lograr cubriendo los terreros o humedeciéndolos, así como alternando la excavación entre zonas poco contaminadas y altamente contaminadas. Los trabajadores deben de usar equipo de protección (máscaras, guantes, botas, etc.). Si durante la excavación llueve, se presenta el problema de la contaminación de las corrientes superficiales que se forman. Es necesario manejar las corrientes superficiales desviándolas para que no entren en contacto con los materiales contaminados que se descubran con la excavación. Si se produce este tipo de contaminación, entonces quizá lo más conveniente es formar lagunas de evaporación y tratar los concentrados que se obtengan.

El movimiento de tierras contaminadas representa una porción considerable del costo de tratamiento, aproximadamente el 25% o más, si se incluye el costo de muestreo del subsuelo.

La excavación y apilamiento de las tierras contaminadas no es un problema sencillo. Puede ser que se tengan que manejar materiales radiactivos, substancias inflamables, mezclas explosivas, etc. Los terreros deben construirse de tal manera que se pueda llevar un control analítico adecuado y que se pueda disponer del material necesario para tener una buena operación en el proceso de tratamiento.